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Viaje al Purgatorio - Jesé Retoño

Viaje al Purgatorio: ¿Qué es en Realidad el Purgatorio?

[Parte 1 de 15]

Yo “Jesé Retoño”, quiero llevarlos de la mano hacia el purgatorio y quiero que conozcan lo que es y se siente después de la muerte, habiendo fallecido en pecado, y sin gravedad al extremo, pero como quien vivió una vida tibia o, a medias.
Pero antes de proceder con mi experiencia, la cual me fue concedida por la Virgen María, la siempre virgen de Guadalupe.
Hagamos un análisis de lo que sabemos hasta hoy, acerca del purgatorio y de todo aquello que la iglesia nos ha enseñado al respecto.

En el nuevo testamento, Cristo nos ilustra claramente acerca del destino de los buenos y de los malos: “Vengan benditos de mi Padre, reciban la herencia del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo” o bien “Apártense de Mí, malditos, y vayan al fuego eterno preparado para el Diablo y sus Ángeles” (Mt. 25, 34-41).

En el nuevo testamento, talvez Cristo, no estuvo muy interesado en el purgatorio, sino en el castigo de aquellos que desprecian a Dios. La prioridad de Cristo en su evangelio, es la salvación de todos aquellos que lo quieran seguir. El purgatorio, no es y no fue la misión de Cristo, por lo que no tenemos mucha información al respecto.

El Catecismo de la Iglesia Católica, en su número 1030 dice lo siguiente: “Los que mueren en la Gracia y amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de la muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo.”

En el numero 1031 nos dice: “La Iglesia llama Purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados.”

No fue sino hasta 1439, que en el Concilio de Florencia se definió la doctrina del Purgatorio, y hemos de notar antes que nada que, tanto en el actual Catecismo de la Iglesia Católica como en el Concilio de Florencia, se habla del Purgatorio como de un “estado de purificación” y no de un lugar de tormentos. Por ende, no es exacto decir que alguien está “en el Purgatorio” como si fuera realmente un lugar en el espacio y en el tiempo.

Continuación…

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