Conspiración Contra el Plan de Dios

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Demonio espiritu contra plan de Dios - Editorial Piedrecita

Dice el Señor Jesús en Mateo 7, 14: ¡Que estrecha es la entrada y que angosto es el camino que lleva a la vida! Y pocos son los que lo encuentran.

Aquel que es llamado por Dios para ejercer su voluntad, es acosado día y noche por todos los que tienen autoridad en la iglesia. Es acosado en especial por el demonio, quien es enemigo de la gracia de Dios. El mundo entero está en contra de aquel que sirve al Altísimo.

La Iglesia es Santa, Porque Cristo es Santo

Tenemos un dicho en la santa Iglesia Católica: La iglesia es santa porque Cristo es santo. Este es un dicho verdadero y absurdo. Yo, Jesé Retoño, les digo: La iglesia no es santa porque Cristo es santo. La iglesia es santa si todos los que pertenecen a ella, obedecen al Santo de los Santos. Dice Cristo mismo a sus apóstoles o sacerdotes actuales: No todo el que me diga Señor, Señor, entrará al reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial (Mateo 7, 21). Estas palabras Cristo mismo se las dijo a Pedro y a sus discípulos. Les aseguro, que no todos en la iglesia hacen la voluntad de Dios mi padre celestial y consecuentemente no todos somos santos.

Pedro, yo te seguro que antes de que cante el gallo, tu me habrás negado tres veces. Esta constante se repite con suma frecuencia en toda la iglesia y Cristo quiso desde un principio, marcar el reto que enfrentaría el sacerdocio a través del tiempo.
Lo que hoy muestro al mundo y a la iglesia, es prueba de que satanás tiene poder de crear cientos de judas iscariotes en la iglesia, y puede destruir a la iglesia y al mundo entero.
Aquel que sirve al Dios verdadero, es acosado, amenazado, enajenado e insultado por tan solo servir a Dios.

La misión que Cristo me ha entregado a mí, Jesé Retoño, es una constante conspiración contra mi vida y contra el plan de Dios. Dice el salmista: Está seco mi paladar como una teja y mi lengua pegada a mi garganta, tú me sumes en el polvo de la muerte.
Perros innumerables me rodean, una banda de malvados me acorrala como para atar mis manos y mis pies (Salmos 22, 16-17).

Así ha sido mi vida desde que Cristo me asignó esta misión, satanás se ha lanzado contra mí para impedir que todos ustedes conozcan la gloria de Dios. Satanás ha intentado cerrar mi paladar para que no pronuncie la gloria de Dios y ha tratado de mil formas de atar mis pies y mis manos para evitar que yo no llegue a todos ustedes y les muestre la gloria que Dios tiene reservada para aquellos que lo quieran seguir.
Pero es voluntad del Santísimo que se conozca su gloria, y que, por boca de un perrillo sarnoso, sucio y despreciado por todos, salga a flor la gracia del Santísimo.

La Vida Existe aún Fuera de esta Vida

Antes de que yo empiece a tratar el tema “La Batalla y el Sol”, que será el tema en un futuro muy cercano, en el que yo voy a contarles y enseñarles quien es Cristo en toda su divinidad; Quiero que conozcan la amargura que he pasado antes de que todo esto estuviese listo para bendición de millares en la iglesia y en el mundo.

Lo que les voy a contar son hechos reales. Podemos vivir en este mundo, como Cristo lo hizo en su tiempo, y al mismo tiempo podemos ver, escuchar y hasta ver a otros seres que no son de esta vida material o física.
Pero eso no significa que no existan o que no vivan, tan solo porque nuestros ojos no los pueden ver.
Por eso Cristo le dijo a Tomás, después de haber él mismo resucitado de entre los muertos: Tomás, porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído (Juan 20, 29).

Misión Imposible de Realizar

Mi misión, la que Cristo me encomendó es una de esas que es prácticamente imposible de realizar. Hoy en día, aun nuestro jefe de la iglesia le resulta imposible pronunciar a Cristo como Dios verdadero. Lo sé, no es muy buena reputación ante los medios de comunicación, mencionar a Cristo. Si nosotros en la iglesia nos avergonzamos de Cristo, hay miles más que afirman que Cristo no es Dios, pero solo un profetilla.

El Emmanuel

Cientos de personas de muchas religiones, prácticamente afirman que Dios falló en Isaías 7, 11-14 o que lo que Isaías le dice al Rey Ajaz es falso. Pues bien, “el Señor mismo” va a darnos una señal: He aquí que una doncella está encinta, y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre “Emmanuel”.
Dijo “el Señor mismo”, es decir: Cristo mismo…no “Dios nuestro padre celestial”, sino que el mismo Cristo afirmó darnos una señal. El mismo Cristo, el mismo Señor, “Emmanuel – Dios con nosotros”.
Cristo, es el “Emmanuel”, él es Dios mismo y él mismo ha estado desde la creación, en toda la historia de los profetas, desde el antiguo testamento, hasta el presente en nuestra era, año 2022 y siguientes.

Dios Forma Parte de su Propia Creación

Cristo mismo, el Señor Dios verdadero, nuestro creador, decidió transformarse en un bebé humano y vivir entre nosotros. Solo Dios tiene el poder de transformarse y formar parte de su propia creación.
Humanamente pensando, si Cristo fue azotado, ensangrentado y crucificado, es que no era Dios. Si Cristo no es Dios y yo “Jesé Retoño” ejerzo una misión divina afirmando que el crucificado es Dios, ya sé lo que me espera. Si Cristo fue crucificado, ¡Que será de mí! Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?
Ahora que entendemos lo duro que es cumplir con la voluntad de Dios, les voy a contar lo que satanás ha hecho de mi vida en este mundo.

Yo, Jesé Retoño, soy una persona asidua en la defensa de nuestra religión. Como todos saben, soy un mecánico de aire acondicionado, pero eso no significa que no dedico tiempo para Dios y la instrucción religiosa.

Desde muy joven, he sido asiduo en la apologética, filosofía, teología, historia de la iglesia y me he dedicado mucho tiempo en analizar a los hagiógrafos de las escrituras originales. Soy un conocedor de la ley y los profetas. He sido catequista por muchos años en la iglesia, he sido ministro de comunión por muchos años, he formado comunidades católicas, he sido evangelizador en la iglesia, he llevado el evangelio a los presos en las cárceles, he dado retiros de conversión, etc., etc., Conozco la doctrina de la iglesia en su plenitud. Estoy al día con la voluntad de Cristo y de los caminos congruentes al Vaticano.

En abril 25 del año 2013, inicie este ministerio impulsado por el poder del Espíritu Santo. Siete años antes ya Cristo me había tocado internamente y había llegado la hora de abandonar el mundo y dedicarme a las cosas de Dios. Mi tiempo había llegado; Cristo me llamaba a la misión que él me tenía reservada desde mi niñez.

Como ustedes ya lo saben, soy un mecánico y casi todos los días me encuentro tras mi escritorio personal, con mi computadora en mi pequeña oficina. Tengo un negocio que administrar para poder sobrevivir yo y mis hijos, y aparte tengo un ministerio que administrar para la salvación de millares en el nombre de Cristo.

Gasto muchas horas escribiendo para ustedes, pero soy el hombre más feliz sobre la tierra, porque, aunque no tengo mucho dinero, sobrevivo por la gracia de Dios. Escribo para que todos ustedes conozcan esta misión mejor, pero también para que cuando sucedan las cosas que Dios me ha mostrado, sepan que yo ya se los había dicho. Recuerden que las apariciones de “Fátima” son el presagio de lo que va a venir.

Desde antes de que yo tuviera la visita al purgatorio, tema del cual ya les escribí, aquí en Piedrecita, yo ya desde entonces yo sufría los acechos de satanás.
Son muchas y variadas las formas en que satanás me ha atacado física y espiritualmente. Siempre lo he visto y siempre me ha odiado, sin contar los ataques del liderazgo y del sacerdocio en la iglesia, e inclusive de parte de mi misma familia en general.

Reto en la Iglesia

Uno de los más grandes retos que enfrenta un profeta, es ser rechazado por su propia comunidad eclesial, por su patria y por su propia familia.

Dice el Señor Jesús: Un profeta solo en su patria, y en su casa carece de prestigio (Mateo 13, 57). Este ministerio, es un reto ante el mundo y la iglesia. Primero porque la Iglesia me ha atacado siempre y me ha desechado de sus parroquias o comunidades. La verdad de Cristo y su evangelio no es muy bienvenida en la Iglesia…no más, no en nuestro tiempo.

Según la tradición de la iglesia, aquellos que son excomulgados o separados de la iglesia por situaciones adversas, no son, ya reconocidos por la grey. Si algunos pretenden decir que son Cristo, la Iglesia los cataloga como los falsos profetas anunciados en el evangelio, según los Hechos de los Apóstoles y según la tradición de la Iglesia.

Dice el apóstol Juan en su primera carta a las comunidades, “Han oído que iba a venir un anticristo, pues bien, muchos anticristos han aparecido. Salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros. Si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros” (I Juan 2, 18-19).

Ante esta mentalidad tan absurda y equívoca, la Iglesia lanza conspiraciones y difunde al mismo tiempo la confusión y el rechazo contra aquellos que verdaderamente son hijos del Santísimo. Lógicamente, es Cristo mismo quien es apedreado por su propia Iglesia. Suena absurdo, pero esta es la realidad hoy en día. Razón obvia por la que Cristo se encuentra sumamente ofendido por su propia Iglesia.

Yo, “Jesé Retoño” no me gusta exagerar la nota, pero si les dijera que soy enviado del Santísimo, me odiarían. Si les dijera que yo estoy escrito en el antiguo testamento y que el nuevo testamento da testimonio de mí, me odiarán eternamente. Sí, es verdad, la Iglesia tiene la razón, yo soy un loco.
Estoy desvariando y en mi delirio digo verdaderas atrocidades.

No tengo ningún motivo en mi vida, para engañarme a mí mismo, engañar a Dios y engañar a todos en el mundo. Pero si he sido bautizado en la Iglesia y Cristo y mi Padre Celestial, viene a mí en persona, en toda su gloria, ¡que otra cosa puedo yo decirles! Desde entonces he obtenido un conocimiento más profundo de las escrituras y también sé que yo puedo revelar al mundo la gloria del Dios único y verdadero.
Tal y como hoy mismo doy testimonio de la cita de Isaías 7, 11-14 y de muchísimas más cosas que revelaré al paso de mi ministerio en esta vida.

Es voluntad del Santísimo, que yo les muestre a todos ustedes la verdad y que jamás deje la duda cuando les explico o enseño el evangelio. Sé que he sido rechazado por la iglesia, pero también he sido curado, santificado y bendecido eternamente por Cristo y mi Padre celestial.
Satanás ha sido un obstáculo en mi vida, pero la gracia de Dios siempre prevalecerá.
Los bendigo a todos.

Ataques de Satanás

Desde mucho antes de la visita al purgatorio, satanás solía venir a mi cama cuando dormía. Él intentaba sacarme del cuerpo, para que no pudiera continuar en esta vida con los planes de Dios. Esto me sucedía muchas veces, me había adaptado a esta lucha infernal e incómoda de mi vida.

Esto me sucedía mientras estaba yo en pleno descanso y las energías del cuerpo en completo reposo; entonces satanás entraba y hacía que mi espíritu saliera del cuerpo. Yo sentía cuando, yo mismo salía ligeramente del cuerpo, pero satanás no podía continuar porque Cristo no se lo permitía.

Por muchos años, mientras andaba yo trabajando de mecánico arreglando aires acondicionados, durante el camino a mis llamadas de servicio, siempre oía perros ladrándome al lado del camino.
A veces los oía tan cerca de mí que prácticamente estaban en la banqueta al lado del camino junto a mi ventana de mi pick-up de trabajo.

Como ya les dije, después de mi trabajo yo siempre hago tiempo para escribir a ustedes en Piedrecita. Por muchos años, mientras estaba yo escribiendo mis predicaciones o mensajes evangélicos para Piedrecita, yo veía a satanás venir y siempre me molestaba hasta que entraba a mi oficina.
Podía yo ver otros seres espirituales, que por cierto no me agradaban nada y también recurrí a Cristo para que no me permitiera verlos.
Tenía una misión que cumplir, pero con tantos demonios que soportar, le rogué a Dios que me quitara esta aflicción.

Las visitas de satanás nunca fueron agradables, y el evangelio de Cristo es un odio infinito para él. Pero la situación se agravó aún más y Dios mi Padre celestial, en el nombre de Cristo su hijo, me liberó de esta atadura infernal.
Para que los planes de Dios siguieran en pie, Dios intervino y dio bendita solución al problema.
Desde entonces, ya no tengo que verlos, aunque no significa que yo no sepa o que no conozca o que no detecte la presencia del demonio.

Ahora les voy a contar uno de estos hechos.

Los Ataques de Satanás

Estando en mi oficina, en pleno medio día, escribiendo los mensajes evangélicos de Piedrecita, vi venir a satanás y enfurecido entró a mi oficina y se lanzó sobre mí, ahorcándome al cuello.
Podía sentir su poder en mi físico, tanto que no podía respirar y mi espíritu no podía moverse en ninguna forma. Mi lengua estaba atada y no podía mencionar a Dios. Tanto físicamente como espiritualmente, estaba yo atado.

El poder de satanás de interferir tanto en lo físico como en lo espiritual es sumamente serio. Satanás tiene poder en esta vida para interferir en las personas y hacerlas que hagan el mal. Satanás tiene sumo poder para hacer que los seres humanos sean asesinos, suicidas, idolatras, odiosos y hasta terroristas.
Satanás tiene poder para tentar las ambiciones de poder en los hombres que gobiernan al mundo y puede encender guerras mundiales y hasta derrotar a la iglesia, como lo está haciendo hoy mismo.

Solo en mi mente podía orar a Dios. En esto le rogué a Cristo que por su sagrada sangre me liberara de la furia del enemigo. Estuve orando por unos segundos dentro de mí, y satanás cedió al no poder con la sangre de Cristo, y fui liberado.
Esta vez me liberé y pasaron algunos días, cuando se volvió a repetir el hecho.

En la segunda ocasión, vino aún más enfurecido y volvió a entrar a mi oficina y nuevamente se lanzó por sobre o entre mi escritorio y computadora para presionarme en el cuello. Volví a sentir que me faltaba la respiración y mi cuerpo no se podía mover. Mi espíritu y mi cuerpo estaban trabados de pies y manos, y mi lengua no podía pronunciar ni el nombre de Dios.

Esta vez yo oré internamente y esto fue lo que le pedí a Dios en mi oración:

Padre mío, en el nombre de Cristo tu hijo amado, te ruego que me quites al enemigo para siempre y que sea enviado a donde tú quieras, pero lejos de mí, para yo poder cumplir con la misión que tú me has asignado. Padre mío, en el nombre Cristo mi Señor yo te lo pido.
Dios escuchó mi súplica y desde entonces satanás fue retirado para que no más vuelva a molestarme, y para que este ministerio Piedrecita, vuestro ministerio, llegue a la vida de millares y puedan ser salvos.

Para poder ver a Dios se requiere rechazar las riquezas en este mundo.

Así es como me ha sucedido y con esto quiero que sepan todos que servir a Dios en este mundo es llevar una vida de sacrificio. En este mundo estamos expuestos a los asechos del enemigo de Dios continuamente. Debemos siempre estar vigilantes para nunca pecar y que satanás no logre separarnos de la gracia de Dios.

Ver a Dios, no es imposible, pero requiere una vida de abandono en Dios. Requiere entrega total a la obediencia a Dios por encima de todo. Requiere amar a la pobreza más que a la riqueza. Requiere abandonar lujos, puestos importantes de nuestra sociedad, abandonar liderazgos, poder, tesoros y despreciar los honores de esta vida humana. Requiere amar a Dios por encima de todas las cosas.

Invitación al tema: “La Batalla y el Sol”

Ahora quiero invitarlos a prepararnos para el siguiente paso, antes de continuar con “La Batalla y el Sol”.
Es justo y necesario que yo les haya enunciado estos detalles. Talvez si no lo hago pensarían que es solo una historieta o un cuento. Pero la realidad es que cualquiera que desee tener un ministerio ante Cristo, debe siempre permanecer unido a Cristo y luchando contra las asechanzas del enemigo que nos aparta de Dios.

Sacerdotes

Muchos sacerdotes y seglares en la Iglesia, talvez se ofenden cuando hablo en general acerca de los pecados de los líderes de la iglesia y los sacerdotes. Pero, yo y Cristo nos disculpamos; sabemos que no todos hacen el mal y que hay muchos buenos sacerdotes y seglares. Mas, sin embargo, es necesario que se diga la verdad, porque el pecado es una infección que está afectando a toda la Iglesia y si no se declara a tiempo la enfermedad terminará aniquilando a toda la iglesia.
Generalizar implica culpabilidad general y no generalizar significa que Dios miente, porque aseguramos que todos somos justos y Cristo se engañó así mismo al venir a traernos su salvación.

En cuanto a esos buenos sacerdotes del Altísimo, Cristo les dice que los ama y que quiere que perseveren, porque su gloria será engrandecida eternamente en ellos. Invito a todos los sacerdotes de la santa iglesia católica, a conocer a Cristo en toda su gloria.

Ahora quiero bendecirlos a todos en el nombre de Cristo. Si yo no amara a los que Cristo ha puesto en mi nombre, entonces me engañaría a mí mismo, pero los amo y voy hacer hasta lo imposible para llevarlos a Cristo y puedan un día verse junto a mi Padre celestial, como a mí me ha sucedido.

Si Cristo está junto al Padre, y si yo también estoy junto a Cristo, ténganlo por seguro que ustedes también estarán. De ahora en adelante, no solo tendrán las enseñanzas doctrinales de la iglesia para llevarlos a Cristo, pero podrán ver y experimentar a través de mí lo que es estar frente a Dios. Les aseguro que, sin ver a Dios, lo estarán viendo a través de mí y vuestra fe engrandecerá.

Vale la pena amar a Dios por sobre todas las cosas.

No se olviden que soy un simple mecánico, y mi salario no es mucho, pero si por favor me pueden ayudar con alguna donación económica, yo y Cristo se los agradeceremos. Por favor envíe su donación en dólares a nombre de Editorial Piedrecita PO BOX 1653 CERES, CA 95307.

Están todos invitados a continuar con los siguientes temas que nos prepararán para “La Batalla y el Sol”.
Soy Jesé Retoño, un siervo del Altísimo.
Mi hijo, el mayor, León Jesuita les saluda.
Este es vuestro ministerio “Piedrecita”,
Bendiciones.

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