Día de los Difuntos

 
Día de los Difuntos

No cabe duda, los católicos hacemos fandango de todo, aun hasta de los muertos o del día de los difuntos, y si en un país hacen fiesta de brujas y vampiros, los católicos no se quedan atrás, ellos celebran los muertos, con toda clase de espantos y fandangos.

Cada fin de semana, celebramos Misa y normalmente acuden un número determinado de católicos a las Misas. A veces vienen muy pocos y otras veces unos tantos, pero casi nunca se llena la parroquia, esa es la vida normal. Unos vienen hoy, otros en otro tiempo a lo lejos, como es de costumbre una vida mediocre, católicos de religión, pero ateos ante el mundo. Prácticamente los católicos son difuntos celebrando el día de los difuntos.

Ese día de los difuntos estando en Misa, de repente se llena la parroquia y hasta salen por las ventanas a borbotones, y no solo eso, pero llegan tarde y los que están ya desde temprano sentados en las bancas, son empujados, acechados o amenazados por los que están llegando tarde, pero no solo tarde sino tardísimo, para que se muevan y prácticamente se salgan y les den el espacio.

Lo sorprendente, es que aún no se han atrevido a subir al altar y decirle también al Padrecito, que mueva una nalguita a un lado, para que le haga un campito a esta pobrecita alma que no haya lugar para sentarse.

No cabe duda, los católicos no solo son sin vergüenzas, sino hasta terriblemente mal educados y por si fuera poco vienen cargados de niños que no dejan de estar a grito pelado y a los padres de los niños que les importa, y los “celulares sonando” son la especialidad en las Misas, lo más importante es que ya cumplieron con la Misa de precepto. Prácticamente el día de los difuntos se vuelve un desorden.

Todos estos festejos mundanos, no tienen nada que ver en la Iglesia Católica, nada que ver en la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo. Pero como todo mundo tiene un muertito, vienen a ver si el Padrecito le ofrece la Misa, a ver si Dios se apiada del pariente muerto. Más bien parece que todos abiertamente, reconocen que sus parientes no están en el cielo y si no están en el cielo, es porque ellos llevaron la misma vida que ellos mismos están viviendo hoy en el presente. ¡Vida mediocre y llena de pecados! Vida de difuntos, muy apropiado para el día de los difuntos.

Evidentemente el día de los difuntos, les recuerda que ellos también van a morir, pero como ellos tampoco tienen intenciones de cambiar sus vidas para Dios, se consuelan ofreciendo Misas y asistiendo a la celebración dominical, causando todo tipo de atropellos y abusos hacia los pocos fieles católicos verdaderos. Así que el noventa por ciento de los católicos, son católicos fanáticos de los días festivos solamente y se especializan en dar colectas o ayudas a la Iglesia en esos días, para que la Iglesia les haga oraciones y celebraciones en honor del día de los difuntos, aunque ni siquiera existan para Cristo.

La doctrina de Cristo, no celebra el día de los difuntos y no es para los difuntos, sino para los pecadores de este mundo que deseen cambiar sus vidas. Una vez que el cristiano o ateo a muerto, ya no puede ir a Misa y no puede hacer sacrificios por la salvación de su alma, pues ya se le acabó su tiempo. El día de los difuntos, en ese día se puede pedir en oración y en una Misa, por algún muertito que haya ido al purgatorio. Si el muertito no pudo llegar al purgatorio, es decir que se encuentra en el infierno, ya no es posible hacer nada por él o ella.

La doctrina del infierno y el purgatorio es enseñada por nuestro Señor Jesucristo, pero el día de los difuntos es tan solo cultura de la Iglesia de cada país y para estar bien informados, acuda a las reuniones comunitarias de la Iglesia e infórmese. La pregunta es ¿Cómo puedo saber si mi pariente está en el purgatorio?

Muy simple pero muy simple, fácil de contestar.

Primero, usted y su familia deben ser católicos vivientes del evangelio y fieles a Cristo en vida y en testimonio. Nada de comilongas, nada de borracheras, nada de hipocresías, nada de orgullos, nada de sensualidades, nada de vanidades y placeres mundanos, ni nada de mentiras maliciosas y perversas. Nada de odiar a los demás por clases sociales o pobreza o por racismo, etc., etc…

Nada de querer ser santo solo el día de los difuntos, porque esto no funciona así, sino siendo obedientes a la ley de Dios, los Mandamientos y obedientes a la presencia del Espíritu Santo en los bautizados, que son hijos del Altísimo. Los dones del Espíritu Santo deben ser parte de su vida cotidiana, junto con la misericordia hacia los demás.

El día de los difuntos, en la Iglesia católica, no es día de llorar, pero de orar a Dios y de reflexionar en nuestros pecados. La vida del cristiano debe de ser una vida consagrada a Dios y siempre alimentada por los Sacramentos de nuestro Señor Jesucristo.

Es muy simple, solo se requiere ser Santo, ese es el requisito, para poder saber si algún pariente fue al purgatorio.

Y finalmente, para que usted sepa si su pariente está en el purgatorio, no tiene que ser solo el día de los difuntos, sino que si ya que usted está viviendo en santidad, la virgen María, El Espíritu Santo o el mismo Cristo se lo pueden revelar o pueden autorizar al mismo muerto para que venga y se presente a usted y así conozca usted mismo(a) su situación personalmente. Nuestras vidas deben estar consagradas a Dios diariamente, para no tener que preocuparse de la muerte o de la vida presente. El que busque su vida la perderá, pero el que la pierda por Mí, ese la encontrará, dice mi Señor.

Sean Santos y bendiciones para todos.
Feliz día de los difuntos en Cristo y por Cristo, ese día es día de los santos para Dios. Porque para Dios no existe la muerte, solo los santos y la vida eterna.

Paz de parte de vuestro hermano el menor Jesé Retoño
Atentamente,
Editorial Piedrecita.

 

 

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