El Celibato No es Dogma

 
Cristo Cargando Su Cruz

Muy bien, empecemos por el sacerdocio y empecemos por preguntarnos si el sacerdocio es Dogma. ¿Es el sacerdocio un dogma?

Ahora nos preguntamos, ¿será verdad que Cristo dijo en sus propias palabras que ser sacerdote No es un dogma? Y aún más, pregúntese usted mismo o usted misma, ¿será posible que Cristo haya dicho que son siete los sacramentos? O ¿será posible que él haya afirmado que un dogma es lo que su Iglesia haya determinado?

La pregunta de los 64000, ¿será que Dios instituyó un Dogma al haber creado a la humanidad y al haber enviado a su propio Hijo al mundo? Ahora bien, si nos preguntamos a sí mismos, ¿no será que Dios se equivocó y creó a la humanidad y terminó enviando a su único Hijo al mundo por error?

Si decimos que el celibato, no fue instituido por Cristo, decimos la verdad, pero si decimos que Cristo no fue célibe, mentimos, blasfemamos y traicionamos al único Dios verdadero. Dios no creó al mundo por obligación y ni por establecer sus órdenes o instituciones, Cristo no fue obligado a venir al mundo para cumplir con un dogma o para crear dogmas.

Cristo no fue célibe y santo porque se le haya instituido y tampoco Él fue obligado a ser Sacerdote Eterno, y aquellos, los que fueron llamados al sacerdocio no se les apuntó con una pistola para que dejaran al mundo, a sus esposas y hasta sus vidas y se dedicaran al servicio del Reino de los Cielos.

¡Acaso Jesucristo, ha venido a traer la salvación a la humanidad, por obligación o porque Él ha tenido que seguir un Dogma! y ¡es que todos seremos salvos a punta de cañón, tan solo porque él así lo decidió! Tal vez todo esto nos parezca ridículo, pero:

Seamos sensatos, Dios no obliga y ni tampoco impone medios o leyes de salvación en contra de la voluntad humana y nadie puede ser salvo si no lo decide por sí mismo. Es nuestra voluntad amarlo o rechazarlo y Dios no nos obliga bajo ningún pretexto.

¿Es que Jesucristo dijo que los sacerdotes deben ser pobres? Y si esto fuera verdad, ¿no debería ser un dogma, también? O es que vamos solo a votar para hacer solo aquello que nos interesa.

¿Qué cosas dijo Cristo? Y si Cristo no dijo: las mujeres no pueden ser sacerdotes, entonces vamos a votar todos para instituir un nuevo sacerdocio de mujeres. ¡Maravilloso!

Si Cristo no dijo que los sacerdotes se deben de casar, entonces votemos y lo que la mayoría diga eso será. ¡Maravilloso! ¡La democracia siempre gana! Ahora no solo se podrán casar solo los sacerdotes, sino hasta las sacerdotisas.

Seguro que no falta mucho para que cuando menos acordemos, nos van avisar en la Misa del Domingo, que el Párroco, no pudo venir a oficiar Misa, porque tuvo que salir de vacaciones a Las Vegas con su esposa e hijos. ¡Esto sí que es una maravilla! Felicidades y que viva la vida loca.

¡El sacerdocio de Cristo cada vez logra más triunfos en el mundo! Cada vez se parece más a los gustos e instituciones humanas. ¿Quién sabe hasta cuándo Dios nuestro Padre Eterno, se canse y decida enviar los castigos que Él ya ha asignado a la Iglesia y al mundo? ¿Quién sabe si nuestra Madre y Nuestro Señor Jesucristo, estén dispuestos a seguir insistiendo al Padre que detenga su mano sobre la humanidad y sobre su Iglesia corrupta hoy en día? Pues nuestros sacerdotes, se han salido de sus casillas.

Entendamos bien las cosas, Jesucristo, nunca instituyó y dijo estos son los sacramentos de la salvación, esta es la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana y es institución Mía o es un Dogma. Nunca dijo que los sacerdotes deben de casarse, nunca dijo que las mujeres deben de ser sacerdotes y nunca dijo que todo el mundo debe de Bautizarse. Nunca dijo: “esto es un Dogma”, sino que al pasar el tiempo la Iglesia en relación con las instituciones humanas, ella ha venido decidiendo y definiendo cuales son dogmas y cuáles no, pero en esencia, Jesucristo no le dio ninguna autoridad para hacer cambios en su sacerdocio.

Esta es la manera en que Jesucristo enseña el camino de salvación: Él pone el ejemplo, primero Él se Bautiza y luego nos invita a todos a que nos bauticemos, Él perdona los pecados y luego Él enseña a sus discípulos como lo hagan, Él ofrece su cuerpo y su sangre para la salvación del mundo y luego les enseña a sus amigos como lo deben hacer, Él bendice una boda en Canaán y sus amigos lo reconocen como una bendición y medio de salvación a través del matrimonio.

Él sana a los enfermos, y luego les enseña a sus amigos a que ellos también lo hagan según su ejemplo, Él anda de vagabundo en toda la región y vive en pobreza y sus amigos hacen lo mismo, pues ellos también dejan todo y lo siguen en la pobreza.

Él es el primer sacerdote, y luego les enseña a sus discípulos a ser sacerdotes como Él. Jesucristo muestra la fuerza de lo alto, siendo un soldado del Reino de los Cielos con mucha valentía ante el mundo y luego sopla sobre sus discípulos para que ellos también puedan ser fuertes y valientes al evangelizar, más nunca los obliga.

Jesucristo, se lanza al servicio del sacerdocio, sin casarse y luego sus discípulos lo siguen, él pone el ejemplo y los amigos lo siguen, pues ellos hacen lo mismo. Los que están casados, dejan a sus mujeres e hijos y los que aún no se han casado, ni se preocupan por casarse.

Entendamos bien las cosas, Jesucristo no ha instituido dogmas y no ha venido a instituir planes humanos en su vida divina. Él ha venido a traer la salvación a la humanidad y Él ha puesto el camino a seguir, Él es el camino, pero no ha determinado que o como los miembros de su Iglesia deban llamar o nombrar sus caminos, Él ha dejado esa libertad a su pueblo, más no ha dejado libertad de instituir o hacer cambios en su sacerdocio.

Jesucristo, no ha obligado a ningún sacerdote actual o de antaño, a que lo siga en contra de su propia voluntad, si alguno viene en pos de Mí, dice el Señor que tome su cruz y sígame y no es digno de Mí el que pone las manos en el arado y mira hacia atrás. En otras palabras, si usted es llamado al sacerdocio, y decide ser Sacerdote, entonces sepa y tenga bien entendido que el que se lanza al sacerdocio, es aquel que tiene bien puestos los pantalones y las pistolas listas para la batalla.

El sacerdocio, es solo para aquellos hombres que estén decididos a ser violentos y decididos a darlo todo por el Reino de los Cielos.

Cuando nos movemos o actuamos en contra del ejemplo de Dios, nos exponemos a ser desviados y a perdernos en la miseria humana. Dios entonces se aparta de su pueblo y cuando Él se cansa de tantos pecados, entonces las leyes naturales y divinas se vuelcan contra nosotros mismos, por no poner atención a las cosas más simples puestas por Dios en el hombre, así como la conciencia y sus leyes divinas.

Nuestra misión es de concientizar, no de acosar, ¡¿No debemos obedecer a Dios antes que a los hombres?! Según Gamaliel. Cuando damos pasos a siegas, nos exponemos a caer en un hollo y si el hollo es profundo, el desastre será incalculable. No hay duda, el Sacerdocio actual, se ha alejado de su Maestro y está en riesgo de perder su santidad y su misión por la que fue enviado.

Que Dios los bendiga y la paz de Cristo sea con ustedes.
El celibato no es dogma, pero es la ley natural de Dios, es ser Santos como él es Santo.

Saludos de parte de Jesé Retoño vuestro hermano el menor.
Atentamente,
Editorial Piedrecita.

 

 

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