El Único Dios Verdadero: Mensaje Universal

 

Jesucristo: El Único Dios Verdadero

Sabemos por las Escrituras, por la Iglesia y por la tradición Eclesial, que Jesucristo es el Hijo de Dios, el Ungido, el Cordero de Dios, el único Dios verdadero. Los cristianos de todas las denominaciones en el mundo, lo hemos proclamado “Cristo Rey”.

Hay quienes lo llaman la palabra de Dios, a la manera que los Judíos o Israelitas, como los apóstoles así como Juan, el discípulo, que lo llamaron en sus escritos como la “Palabra de Dios encarnada y viva” según su mentalidad, porque a ellos ni les pasaba por la mente que el hijo de un carpintero pudiera ser hijo de Dios, así es que en su confusión y en su poca sabiduría, lo reconocieron como la palabra de Dios, pero que jamás se imaginaron que él fuese el único Dios verdadero.

Si la palabra de Dios es la palabra tan solo, entonces el único Dios verdadero es sólo el Padre Eterno, según la descripción de lo que significa Palabra de Dios. Prácticamente la palabra viene a ser un diminutivo y se pierde la deidad de Cristo y de ahí que posiblemente muchos en el mundo ni siquiera lo reconocen como verdadero Dios. El razonamiento y humanismo del siglo XVII, sigue dando frutos, se cree en Dios pero no en Cristo. Los judíos, en su tiempo aquel, esperaban la venida de un Dios poderoso y vengador, para poder ser liberados de la opresión del mundo en que vivían, Jesús no podía ser ese Dios que ellos esperaban con ansiedad, y con lo desarrapado que se mostraba, pues ni que decir, con tan solo verlo era suficiente para desinflarse.

Para ellos era prácticamente imposible que “Jesús” pudiera ser un Dios, en especial para sus hermanos o primos, hijos de María Cleofás prima de María la esposa de José. Los apóstoles primos de Jesús “Juan, Santiago y Judas Tadeo” que crecieron y vivieron una infancia juntos y en la misma casa, ni les pasaba por un pelo que Jesús su hermano, tuviera pinta de un Dios y menos que fuese el único Dios verdadero.

Isaías lo llama Yahveh: Aquel día no volverá ya el resto de Israel y los bien librados de la casa de Jacob a apoyarse en el que los hiere, sino que se apoyarán en Yahveh, es decir el “Existente, El que vive”.
¿Quién dio crédito a nuestra noticia? Y el brazo de Yahveh ¿a quién se le reveló?

El profeta Joel lo llama “Yahveh”: El sol se cambiará en tinieblas y la luna en sangre, ante la venida del Día de Yahveh, grande y terrible. Y sucederá que todo el que invoque el nombre de Yahveh será salvo.

Las profecías de todos los profetas, marcaban la venida del día de Yahveh, es decir que según la oración del Rey Salomón, Dios mismo es quien vendría a visitarnos y a salvarnos. Dios según el Salmista, lo ha constituido la Piedra Angular y fundamental de la salvación para la humanidad. Jesucristo se auto denomina el camino, el único Dios verdadero y asegura que todo el que busque su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí, ese la encontrará.

Pilatos, en el interrogatorio antes de ser Jesús crucificado, pregunta si él es Dios, y Jesús responde; ¡tú lo has dicho!, asegurando que Pilatos dice la verdad, razón por la que fue crucificado.

Dice el Apóstol Pedro:
Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos. Días antes de que Jesús partiera al cielo junto a su Padre y después de haber resucitado, le entrega las llaves de su Iglesia a “Pedro” el Apóstol, y así se cumplen las escrituras del profeta Isaías: “Pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; abrirá y nadie cerrara, cerrara y nadie abrirá” asignando un sucesor que se quede en su lugar aquí en la tierra, hoy más bien conocido como el “Papa” y afirmando que Él mismo, el único Dios verdadero ya ha dejado establecido su Reino y Camino de salvación único en el mundo, hasta que lleguen el fin de los tiempos o del mundo, como lo prometió momentos antes de partir a la diestra de su Padre Eterno.

Jesucristo, siendo el único Dios verdadero, ha querido dejar su poder allá en el Cielo con su Padre y se ha mostrado ante los hombres como un simple hombrecillo, como un vagabundo, como aquel quien no tiene ni donde reclinar la cabeza y teniéndolo todo, se hizo humilde y nunca dio pruebas de orgullo y de poder. Como ningún hombre sobre la tierra lo puede hacer, pues el placer, el honor y las riquezas, son la fuerza de los hombres, pero no en un ser divino.

La pobreza fue su refugio y fue como una madre muy querida, teniéndolo todo, se lo confió a su Padre Eterno, al único Dios verdadero y su Padre amándolo con todo su corazón como quien tiene a un Hijo Único, lo deja venir y sufrir por la salvación de los hombres y las mujeres en el mundo.

Según el Apóstol Juan, reconociendo que Jesús obra los prodigios de un Dios, único y verdadero, dice así: Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y la Vida eterna.

Pero sin embargo el Apóstol Pablo en su carta a los Filipenses, dice: Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el nombre, que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es SEÑOR para gloria de Dios Padre.

Evidentemente, El Hijo ama al Padre y El Padre ama al Hijo y El Espíritu Santo es el mismo Espíritu de los Dos y todos dan testimonio de sí mismos, por lo que sin contradecirse, se han proclamado que son Un solo Dios verdadero y tres personas distintas.

Si el Padre le ha otorgado todo el Señorío de la vida y del Cielo a su Único Hijo, y Él lo ha exaltado sobre todo, es que Dios constituye a su propio Hijo como Uno sólo y como el único Dios verdadero y todo lo ha puesto bajo su Señorío, y si Dios Eterno declara que las tres personas son un solo Dios, ¿cómo es que los hombres, seres mortales, corruptos y frágiles, no pueden reconocer a Cristo como el Único Dios verdadero?

Seamos sensatos, los hombres no podemos ni siquiera vivir unos minutos por voluntad propia, ¿Cómo es posible que un hombre pueda salvar a otro? Y si Dios ha instituido Una Iglesia, Pueblo Santo y camino único de salvación en el mundo, ¿Qué podrá ser la razón por la que los hombres no quieren ser salvos? ¿Por qué los hombres buscamos nuestras propias soluciones y formamos nuestras propias religiones? –a sabiendas de que Cristo es Uno solo y su Iglesia es la Única.

¿Si una sola es la solución a la salvación de la humanidad, por qué insistimos en salvarnos a nosotros mismos? cuando bien sabemos que Dios ha puesto ya la escalera de Jacob que llega hasta el cielo, y esa escalera se llama la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, instituida hace más de 2000 años, por Cristo el Único Dios verdadero, mas no sabemos que Él haya instituido otras religiones y otros credos o medios de salvación.

Saludos y paz para todos en el nombre del Único Dios Verdadero
Y de parte de vuestro hermano el menor Jesé Retoño
Atentamente,
Editorial Piedrecita.
Dibujo y arte por Polina Ipatova.

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