Iglesia de Santos y Pecadores

 
Cizaña Entre el Trigo

Notas del Estudiante:

La Iglesia es una mezcla de santos y pecadores.

1) Parábola de la Cizaña (Mt 13, 24-30)
2) A nosotros no nos corresponde juzgar a nadie, puesto que esto solamente le corresponde al Señor.
3) Por ejemplo, miremos dentro nuestras familias. Es allí donde estamos llamados a luchar, entre la mezcolanza.

¿Cómo sabemos que la Iglesia es la única?

1) Bíblicamente (Mt 16, 18; 28, 20).
2) Históricamente. Aquí se estaba refiriendo a los Concilios y a la lista de los Papas, que dijo que había 266 en total. Respondiendo a la invalidez de las otras denominaciones/sectas como los Testigos de Jehová, dijo que solo hay que preguntar ¿dónde estaban ellos durante los inicios de la Iglesia que pasó fuerte persecución?
* Uno de los estudiantes no quedó conforme con esta respuesta tan sencilla y le pidió a la maestra por “algo más concreto”, o sea, algo más sustancioso. Y ella solamente pudo recitar lo mismo que ya había dicho.

La Iglesia tiene 4 características:

1) Una.
2) Santa
3) Católica
4) Apostólica
* Santa porque Dios es santo. La palabra de católico es un término que San Ignacio de Antioquia introdujo, basándose en la cita Mc 16, 15. Nuestro nombre es cristiano y nuestro apellido es católico.

 

Piedrecita Respuesta:

Estimado público, es evidente que el decir que la Iglesia es Una, Santa, Católica y Apostólica, lo entiende hasta un niño de parvulito. Esto lo aprendimos casi desde que empezamos a venir a misa cuando éramos niños, y aquí no creemos que haya necesidad de dar una explicación con este respecto, al menos por esta vez.

Pero aquí sí que hay un detallazo que se les está colando a estos líderes. Como diría nuestro Señor Jesucristo en su tiempo, hipócritas fariseos que cuelan el mosco y se tragan el camello.

Decir que la Iglesia está formada por santos y pecadores, esto sí que es un error fatálico y muy mal entendido. Es decir, si vamos a enseñar con esta frase tan popular, tenemos que ser muy claros y muy específicos a lo que nos referimos.

Pues dejarlo a la imaginación de cada quien, es lo mismo que decir sigamos pecando, pues Jesucristo murió por todos y ya somos salvos.

Esto es, si ponemos mucha atención, es una frase más bien con tendencia filosófica, basada en dos principios eternos, el bien y el mal. Esto es un desastre, porque hecha a la basura todo el plan salvífico de Cristo y lo hacemos un mentiroso. Es decir, que no hay necesidad de sacrificios, no hay necesidad de trabajar por la paz, por los enfermos, por la humildad, por la caridad y no hay necesidad de la entrega a Dios en pobreza y sencillez.

Esto da pie a la democracia dentro de la Iglesia y nos lleva a tomar decisiones libres y contrarias al evangelio, creando una política o régimen político dentro del mismo pueblo de Dios, y al mismo tiempo poniendo a Cristo en segundo lugar.

Estamos asegurando que la Iglesia es una y formada por pecadores y santos, y por lo tanto ya somos salvos. Tremenda la batalla la del apóstol Pablo con los gnósticos de su tiempo, que corrompían las comunidades con principios de salvación humanos, basados en el placer y en el entendimiento de que ya no había resurrección, pues la salvación ya había venido. Por lo tanto, les decía el Apóstol, muy bien hermanos comamos y bebamos que mañana moriremos.

Si ponemos un poco de atención, en los orígenes de la Iglesia las comunidades primitivas, en orden de poder poner a alguien encargado de evangelizar e instruir a la comunidad, estas personas las elegidas, debían ser personas calificadas y llenas del Espíritu Santo, debían ser personas reconocidas por su santidad.

Pero hoy en día la Iglesia, que ya está muy modernizada, ahora ya no le importa la preparación doctrinal y mucho menos las virtudes de santidad en sus miembros, ahora la Iglesia, pone a cualquiera que ríe y que concuerda con la mentalidad de todo el mundo, pero por supuesto menos con Cristo y su evangelio.

Así que estos líderes corruptos que están en todas partes de la Iglesia, son los que se encargan de correr o despedir al primero que llega a contrariarlos por sus porquerías y corrupciones doctrinales. Y por si fuera poco, la Iglesia hoy en día ha terminado por tener protestantes enseñando dentro de nuestra propia Iglesia.

Y aún todavía más, por si fuera poco, como la Iglesia ya puso nuevas reglas acerca del protestantismo, si ellos llegan a encontrarse con un sacerdote lleno del evangelio o si se encuentran a un laico apto y sumamente capacitado en religión, le aplican la ley del protestante e inmediatamente se lanzan contra él como si fuera un asesino en medio de la Iglesia o rebaño del señor.

Y todos estos errores, son causados por la falsa interpretación de las escrituras y de todas estas frases creadas y torcidas por la misma Iglesia corrupta.

Decir que la Iglesia está formada por santos y pecadores a un público que no conoce de religión, es fatal, pues esto da pie a la opinión benéfica y personal de cada quien, tomando cada quien lo que le conviene.

Pues Jesucristo, no vino a formar una Iglesia o pueblo santo constituido por gente que lo odia y gente que le es fiel al mismo tiempo, esto, Él lo vomita. En Dios no hay principios eternos del bien y del mal, Él es el único Dios verdadero y el asunto del dios del mal o principio eterno, es mentalidad y razonamientos humanos puramente.

Cuando Jesucristo afirma que no puede entrar al reino de los cielos el que diga Señor, Señor, sino sólo el que haga mi voluntad, Él es muy claro y concreto, Él no se anda con rodeos, Él está asegurándonos que el mal no tiene cabida en su reino. Es decir, que Jesucristo nos asegura que su Iglesia o Reino no está formado de pecadores y santos al mismo tiempo. El que un pecador se convierta y que cambie su vida hacia Dios y se ha santificado por la Gracia de Cristo, ya no lo constituye un pecador, sino un Santo.

Por lo que de esta manera, la Iglesia está formada por la Santidad de Cristo, y los hombres que aún no se han convertido, pero que andan con los familiares y miembros de la Iglesia, estos no pueden entrar en su reino, pero humanamente asumimos que estamos en la Iglesia o somos la Iglesia, cuando en realidad no lo estamos y no somos la Iglesia de Cristo, aunque andemos en la revuelta.

Por dar un ejemplo, en una misa cualquiera, pueden asistir unos dos mil católicos, pero de todos estos pueden ser la Iglesia unos cinco solamente, cinco que en realidad son verdaderamente fieles a su Señor y los demás serían solo la revuelta, e inclusive algunos de nuestros sacerdotes que aunque el espíritu santo transforma el pan y el vino en el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo a través de ellos, aún ellos pudieran no ser la Iglesia, porque no son santos y traicionan a Cristo, aun estando en medio del altar.

Por eso, cuando enseñamos de esta manera, con frases controversiales, es muy necesario pensarlo muy bien antes de querer enseñar, si es que no queremos corromper a otros, pues es por estos detalles de ignorancia en nuestros líderes católicos, los que han causado grandes desvíos y malos entendidos en los católicos, desde ya hace décadas que debido a los errores de nuestros líderes, el éxodo masivo de laicos hacia el protestantismo, ha sido incontrolable.

Editorial Piedrecita los invita a leer nuestro libro y estamos seguros de que sabrán entonces que lo que enseñamos es auténticamente verídico y comprobable.

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Bendiciones y paz en Cristo.

La Iglesia no está formada por santos y pecadores al mismo tiempo, pero los pecadores, podemos ser santos y si los pecadores podemos ser santos, entonces la Iglesia es Santa.
Saludos,
Jesé Retoño
Editorial Piedrecita.

 

 

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