Los Jóvenes en Cristo

 
Jovenes en el Mundo

¿Será que Cristo se ha olvidado de los jóvenes? Los jóvenes hombres y mujeres de hoy en día, viven sin consuelo y sin luces que alumbren sus caminos. No existe hombre sobre la tierra que pueda darles un poco de esperanza en sus metas. Los psicólogos solo te pueden ayudar si ya estas caído o si tienes dinero para buscar ayuda profesional..

En la Iglesia, no tenemos más que retiros espirituales y reuniones de jóvenes, en las que no se le llega a la medula del hueso, es decir que la verdadera causa y solución a los problemas de desarrollo en la juventud, nunca se les encuentra salida. Un enorme y gigantesco porcentaje de los jóvenes, terminan sin casarse por la Iglesia, sin cumplir con sus deberes religiosos y sin su religión católica, pues muchos jóvenes terminan en las manos del protestantismo, fuera de la Iglesia.

Debemos apreciar la lucha que nuestro “Papa Francisco”, ha estado haciendo por la juventud, es indicio de que la Iglesia quiere corregir los errores y descuidos del pasado. La Iglesia reconoce que son los jóvenes en Cristo, la Esperanza, el futuro de la iglesia y de la humanidad. Los jóvenes al ver al “Papa Francisco” se lanzan en busca de una esperanza, sueñan en la vida eterna y en la posibilidad de encontrase con Cristo, aspiran a un mundo mejor.

Millares de jóvenes buscan en el Papa Francisco el Consuelo de Cristo, sus vidas están truncadas por la crueldad con la que son tratados en esta vida.

La Iglesia, no tiene suficientes clérigos o apóstoles verdaderamente fervientes en la Fe y en la Doctrina de Cristo. La iglesia también se ha estado deteriorando y muchos jóvenes han estado perdiendo la fe, inclusive muchos sacerdotes han claudicado de su ministerio y otros han ofendido a Cristo y a los laicos en el mundo. Todo esto ha debilitado a la Iglesia, mas sin embargo, Cristo ha tomado el cetro de su rebaño y no dejará a sus pequeños hasta que haya sido rescatado hasta el último de sus elegidos.

El joven es un ser vulnerable, es un ser que está en la búsqueda de su estabilidad emocional, económica, social e integral de cuerpo y alma. El joven es un ser vulnerable, porque debido a su inestabilidad y constante desarrollo, busca caminos que den la salida correcta a sus aspiraciones en la vida. La ausencia de Cristo en los jóvenes, los hace vulnerables en la vida.

El grave problema de los jóvenes en nuestras sociedades, es que ellos no encuentran la ayuda moral y ni el apoyo de personas capacitadas para que les ayuden a entender los acontecimientos que les suceden a diario. Los jóvenes tampoco tienen quien les ayude a entender los tropiezos que hay que superar en esta vida. Normalmente un joven o una jovencita pueden empezar a tener dificultades desde muy temprana edad, quizás desde los 13 o 14 años de edad y estos problemas de diferente índole se pueden prolongar hasta las edades de 24 o 27 años o más.

Hay miles y millares de personas adultas que se quedaron con mentalidad de niño o niña o de jóvenes inmaduros, porque nunca lograron superar sus diferentes etapas de su juventud. Jóvenes que llegaron a ser adultos con dificultades de jovencitos o jovencitas, pues les faltó el apoyo moral de alguien que los dirigiera con sabiduría.

Pues bien, sepan los adolescentes y jóvenes, que Cristo no se ha olvidado de ellos, somos nosotros los seres humanos que por nuestras inclinaciones, nos distanciamos de la verdad absoluta que es Cristo.

En infinidad de familias, los jóvenes han venido al mundo por medio de padres o tutores que por diversas situaciones en la vida ellos también han sido esclavos de la ignorancia y del maltrato y con ello, también sus hijos han heredado la misma base y el sufrimiento por no tener padres o tutores aptos en los deberes y responsabilidades de la vida. Ellos tampoco conocieron a Cristo y tampoco hubo nadie que se preocupara por ellos desde niños y ni desde que ellos fueron jóvenes. En otras palabras, tenemos niños grandes (adultos) teniendo niños que también están sufriendo lo que los padres (“niños”) no pudieron resolver.

La cadena del dolor, de los abusos, de la muerte y de la ausencia de Cristo en los seres humanos, no se puede exterminar, no deja de ser noticia mundial.

No solo los padres que no son religiosos, han descuidado a sus hijos en el mundo, pero inclusive miles de jóvenes que son hijos de personas súper religiosas, terminan en los peores vicios del mundo. Hay personas que continuamente van a diferentes actividades religiosas o de comunidades bíblicas o pastorales en la Iglesia, porque son personas muy dedicadas a Dios, porque ellos sirven a Dios, porque ellos están ahí tan solo por Dios, pero han descuidad su deber más importante: su hogar, sus esposos o esposas, sus discípulos en sus ministerios y sobre todo a sus hijos.

Cuando un padre o madre, no sabe cuáles son sus prioridades morales, sus hijos siempre serán los que paguen por sus faltas de irresponsabilidad, tanto de las faltas pasadas como de las presentes.

Sepan las jovencitas y jovencitos, que Cristo es un ser divino e infinitamente misericordioso, y a Él no se le han olvidado estos detalles. ¡Si hay una razón por la que Cristo derrama su sangre en los altares del mundo!, es porque los seres humanos deben de ser transformados y es en los jóvenes, donde se debe de empezar la transformación, para que haya nuevas generaciones sanas del alma y del cuerpo. Los jóvenes en Cristo, es la cura y la solución a las dificultades por las que están pasando hoy en día los jóvenes en el mundo.

Los jóvenes están viviendo en medio de un mundo que los expone a la sensualidad, que los expone a ser violentos y agresivos. Los jóvenes viven en un mundo que los expone a una infinidad de tropiezos y retos desfavorables, que los están llevando al abandono de Dios y de sus más elementales responsabilidades de sus vidas. La ausencia de Cristo en los jóvenes, es un hecho, pues hay miles y miles de casos que hasta definitivamente, en los jóvenes la conciencia se ha perdido sin remedio.

Los jóvenes tienen muchas presiones sociales, económicas e inmorales que los bombardean, hasta hacerlos caer en las redes del mal. Hay millones de situaciones, por las que un joven o jovencita, terminan en las cárceles, en el panteón y si no, de todas maneras terminan en la cárcel de sus frustraciones, porque no hubo nadie que les diera una luz en sus vidas.

¡Hoy!, sepan los jóvenes que Cristo viene lleno de luz y esperanzas para la juventud, y Él, les promete ser vuestra luz y vuestra solución en vuestras vidas.

Para que Cristo, pueda quedarse en los jóvenes, depende de quien les de una base sólida y un entendimiento verdadero del los planes de Cristo. Cristo no puede quedarse en un joven o jovencita, si no hay quien le plante la semilla de la vida que es Cristo. Cristo solo puede ser transmitido, por alguien que vive en Él, por alguien que lo ama y por alguien que puede dar testimonio vivo de Él, por alguien que no se avergüenza de ser testigo del Altísimo. Cristo solo puede ser transmitido, por alguien que convive con Cristo.

El plan de Cristo es vivir en la humanidad entera, es salvarla de la muerte del pecado y del dolor. El plan de Cristo es llenarnos de paz y de felicidad de Dios. No hay ninguna razón para rechazar a Cristo, cuando Él es enseñado debidamente por las personas correctas, personas llenas de Dios, llenas de sabiduría de Dios y llenas de amor para todo aquel que quiera ser feliz en esta vida y en la eternidad.

Sabemos que los jóvenes, son presa de infinidad de presiones sociales, así como está sucediendo en las escuelas e instituciones públicas y que viviendo en estas sociedades se encuentran en medio de infinidad de opiniones diversas que los seducen y los hacen tomar decisiones y caminos ya determinados por la misma presión social de infinidad de personas que no conocen a Dios, y que según ellos enseñan caminos correctos, e intervienen dañándolos más.

Uno de los retos mas poderosos que deben enfrentar los jóvenes o jovencitas, es tener que tomar decisiones que van afectar toda su vida, en especial saber y estar seguros, de que si no son las decisiones correctas el final será desastroso. Pero el reto de los jóvenes, no es solo tomar las decisiones, pero es también al mismo tiempo, luchar contra un monstruo gigantesco de presión humana que influye en todos los aspectos de la juventud.

Esta presión social que rodea a los jóvenes, los está llevando a hacer lo que todos hacen, y no es precisamente lo que el o ella hubiera deseado, pero que por no ir en contra de los principios y reglas absurdas sociales, siempre terminan los jóvenes, en donde ellos jamás hubieran querido estar.

Nuestra sociedad, está llevando a los jóvenes, a ser incapaces de ser autónomos, e incapaces de hacer decisiones correctas y que los puedan llevar a ser verdaderamente felices. Nuestra sociedad está llevando a los jóvenes a ser agresivos, independientes de la vida moral y a ser destructores de la sociedad misma. El joven de hoy en día vive rodeado de multitudes, pero su vida está desértica, están viviendo en una soledad insólita, en la que se minan desgracias y perdición.

En este nuestro ministerio de Evangelización e instrucción religiosa (Editorial Piedrecita), Jesé Retoño siempre tendrá un espacio para dar algún mensaje que pueda dar aliento y vida a la juventud en el nombre de Cristo, el único Dios verdadero. Sepan los jóvenes y las jovencitas, que el mundo no puede llevarlos por el camino de vida eterna, pero en Cristo hay vida en abundancia y las posibilidades de conocer a Cristo, están a la vuelta de la esquina, solo que aún no ha venido nadie que lo conoce a presentárnoslo.

Hoy hemos decidido darles un poco de esa agua viva, que pueda alentar y agilizar la vida de un joven o jovencita de nuestra era. El principal reto que enfrentan los jóvenes, es primero “Cristo no vive”. Los jóvenes de hoy en día les es imposible probar que es verdad que Dios—Cristo vive.

“Cristo no vive, primer reto de la juventud”

Todo el mundo busca el milagro patente, pero Dios no lo concede. El clero dice que Dios no concede los milagros hoy en día porque la Iglesia ya fue formada y es la razón por la que no suceden los milagros. ¡Falso!, Cristo es Dios verdadero y si no concede o no quiere hacer milagros, es por que nadie lo ama, es porque nadie lo busca con corazón recto. Es porque todos lo buscan solo cuando están en el aprieto, solo cuando hay tragedia o solo cuando nos place.

Cristo ha dicho ¡ha! Tomas, has creído por que me has visto, dichosos los que creen en Mí sin haberme visto. Cristo es mas claro que el agua, Cristo les dice a los jóvenes que él es un Ser espiritual, que a Él no se le puede ver con estos ojos humanos, nos dice que él es Dios y que Él no es objeto de experimentos humanos, solo podemos llegar a Él, tan solo creyendo en Él, confiando en Él y haciendo lo que a Él le agrada.

Cristo es más real de lo que imaginamos, Cristo le dice a los jóvenes que hay que creer en Él, que deben confiar en Él, y debemos buscarlo con corazón recto. Según la tradición del pueblo de Dios y según los hagiógrafos del Génesis, Corazón, se refiere al centro de donde proceden los pensamientos humanos. Cristo jamás se ha referido a los sentimientos humanos o de animales, o a simples corazones que palpitan y fallan dejando de pompear sangre.

Dios siempre ha buscado que los jóvenes, lo amen de todo corazón, es decir desde lo más intimo del ser humano, de donde proceden todos los pensamientos y deseos del hombre.

Esta es una de las razones, por las que los jóvenes, no pueden conocerlo, pero Cristo les dice a los jóvenes y jovencitas en el mundo entero, crean en Mí, confíen en Mí. Esta es la voz de Cristo que resuena como grandes océanos en los oídos de todo aquel que quiere encontrarse con el Todopoderoso. Jesé Retoño, les dice a los jóvenes, sean mis imitadores como yo lo soy de Cristo. Este es el Gran Apocalipsis del siglo, este es el gran Reto de la Iglesia; nuestras tinieblas han cubierto la luz de Cristo, y esta es la razón, por la que los jóvenes o jovencitas, aun no se han encontrado con Cristo, porque no lo han pedido con corazón recto. La Iglesia se ha apartado del verdadero evangelio, transformándolo en una opinión democrática y convenio social. El mundo cada vez más duro y plagado de armas contra Dios y contra los inocentes.

En pleno siglo XXI, Cristo se presenta más gallardo y su voz se hace sentir a través de todo aquel que se atreva a lanzarse como un “lobo enfurecido” y que lo busque con todas sus fuerzas y con toda su mente. Asegurándonos con palabras eternas, Yo estaré con ustedes hasta el fin de los días. Si usted, joven o señorita, había pensado que está solo o sola, pues sepa en adelante, que hemos estado equivocados, tan solo nos ha hecho falta Fe en Cristo, para que nuestro sueño más preciado se vuelva una realidad.

Que la voluntad de llevar el mensaje a los jóvenes por nuestro “Papa Francisco” se vuelva una realidad, es hora de que los hombres y la Iglesia tomen decisiones rectas. Es hora de que los jóvenes en el mundo lleguen a ver a Cristo y la Iglesia se vuelva hacia su misión divina. Ya es hora de que el Papa Francisco, los jóvenes y Cristo se unan para santificar la Iglesia.

El mundo debe de conocer a Cristo en persona, esa es nuestra meta y nuestro ministerio; esa es la voluntad del que nos ha enviado.

Saludos y paz en el nombre de Cristo.
“El Papa Francisco y los jóvenes en Cristo” son la esperanza del futuro de la Iglesia y de la humanidad.

“Jesé Retoño”—Mi Mensajero.
Atentamente:
Editorial Piedrecita.
Traducciones por: León Jesuita.

 

 

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