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Viaje al Purgatorio - Jesé Retoño

Viaje al Purgatorio: ¿Qué es en Realidad el Purgatorio?

[Parte 11 de 15]

Después de haber tenido esta experiencia, se la conté a mi madre y a mi familia, pero para ellos solo fue un sueño. Siempre que yo oraba, tenía a mi hermano en mis oraciones, siempre me acordé de él y por mucho tiempo seguí preocupándome y orando por mi hermano Saul.

Visita del Purgatorio

Después de quince años aproximadamente, estando yo en un sueño algo raro e inusual, miré que entraba a mi recamára un muchacho alegre, muy joven y muy bien parecido. Estaba muy bien vestido y creo que usaba una camisa nueva, como una de las que yo creo le vi cuando él vivía en este mundo. Me quedé sorprendido de tanta alegría. El joven venía acompañado de otro joven muy amable y muy bien presentable. Los dos tenían apariencia de unos veinte años, pero con un semblante de doce o trece años de edad.

El joven, que me conocía, venía a visitarme, pero yo no lo conocí al instante. El joven se acercó a mi cama, hacia mi lado, muy alegre y sonriente, aunque no me platicaba nada. Venía con un compañero. Su compañero se mantuvo hacia los pies de mi cama y siempre respetándome, mostrándome su aprecio y afecto por mí. En unos segundos, recapacité y me di cuenta que era mi hermano Saul. Al instante comprendí la situación y acercándome a él, le dije: ¡Saul! ¡No te permiten que te comuniques conmigo, verdad!

Al instante, después de decirle estas palabras, mi hermano pronto tornó su cara llena de cáncer y moreteada como lo estaba el día que falleció en el hospital. En segundos, su cara y su cuerpo se tornó de muerte. Inmediatamente después se desapareció de mi presencia. También al instante, su compañero se desapareció. Entonces entendí su agonía, y sabía que venía a pedirme por mi ayuda desde el purgatorio.

Evidentemente, alguien en el purgatorio, le permitió venir a verme, pero con órdenes de no solicitar nada. Pero yo, comprendí de inmediato la situación.

Ahora lo entiendo mucho mejor: las almas que están en el purgatorio, necesitan de nuestros sacrificios, oraciones…de nuestra santidad o lealtad a Cristo.

Continuación…

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